domingo, 18 de marzo de 2018

0056 HASTA JUDAS TEMIÓ


BOCACALLE 61
Arcadio Acevedo

HASTA JUDAS TEMIÓ
A propósito  de la peligrosa, antipatriótica, populista bestia mesiánica y tropical, descrita por los prianistas: en un divertido e ilustrativo cuento para niños, Gustavo Roldán narra que varios animales amigos charlaban despreocupados cuando llegó corriendo a todo lo que daba el pequeño coatí. Miraba hacia atrás con cara de espanto y jadeando se arrimaba ya al oso hormiguero, ya al sapo. Sus amigos lo tranquilizan. Le piden explicar el motivo de su miedo.

El coatí describe al monstruo que se había topado en la más negra oscuridad: inmenso, con boca de pozo y lengua de 10 metros, cola de látigo que echaba chispas por la punta.

Sé cuál es ese bicho –dice el sapo-. Miedo se llama. Lo conocí por el tamaño. Se me apareció muchas veces hasta que, cansado de andarle disparando, respiré hondo, y lo embestí mirándolo fijo. El miedo se fue achicando achicando y desapareció como un humo.

Ya entendí dice el coaticito. Respiro hondo, lo miro fijo a los ojos y lo embisto. Oiga, don sapo, ¿y si en vez de achicarse, se agranda? Más fácil, m’hijo, dijo el sapo. En ese caso respire más hondo todavía  y  embista más fuerte, pero para el otro lado. Y no afloje hasta que se le duerman las piernas. Ja, si sabrá de miedos este sapo.

DEL TAMAÑO DEL MIEDO ES LA CAMPAÑA
Sólo los arrabiados adversarios y enemigos políticos de AMLO creen (y pretenden hacer creer a los mexicanos indecisos), que quienes votaremos por él somos incautos, ciegos, sordos. Que tomamos el pozol en pichancha. Con la boca sangrante de mascar tal obviedad, nos advierten que los males del país no se acabarán con la ascensión del tabasqueño al trono. (¡Júramelo!)

No. Ni en decenas de lustros ni en centurias. De males está la patria calada hasta la médula de los huesos. Pero dada la pésima calidad de la melcocha partidista, obligados a elegir no al mejor sino al menos malo, millones nos inclinamos por López Obrador.

El Peje no matará de un tajo a la hidra (monstruo acuático de la mitología griega con forma de serpiente de varias cabezas) de la corrupción, por citar un ejemplo. Pero si logra amputarle una cabeza y evitar que le crezcan dos, algo ganamos.

REFRESCANDO DATOS
De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial y la OEA el costo de la corrupción en México creció de 672 mil millones de pesos en el 2000 a 2.1 billones en 2016. Es decir el 10% del PIB (producto interno bruto)

En el desarrollo de la actividad productiva, nuestro México está catalogado como nación poco confiable entre las principales naciones de América Latina. Se estima que en nuestro país hay un 75 por ciento por ciento de probabilidades de fraudes, superando a Brasil que tiene un 68 por ciento.









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